CAPITULO XV
FOAT DIVINO
1—Los Astros invisibles que palpitan entre las profundidades del
infinito, son llamas inefables.
2—Nosotros somos Chispas desprendidas de esas llamas eternas.
3—Antes de que la chispa se desprenda de la Llama, es llama misma.
4—Nosotros fuimos esas Llamas.
5—Nosotros fuimos esos Logos inefables que en el amanecer de la
vida fecundamos el Caos con nuestro Fuego Sagrado, para que brotara de entre
las aguas de la vida el semillero del Cosmos.
6—Las aguas supracelestes son puro Semen.
7—Esas aguas están encerradas en nuestras glándulas sexuales.
8—El aire y el fuego de esas aguas es el Edén inefable que reside
dentro de nosotros mismos, en las profundidades de nuestra conciencia.
9—La BIBLIA en el Génesis, capítulo primero, nos habla de esas
aguas.
10—DANIEL, 3, 6, en los Salmos 104, 3 nos habla de esas aguas
supracelestes del Caos Universal.
11—Ese Caos es nuestro mismo Semen Cristónico.
12—Ese vidrio líquido, flexible, maleable, es una sustancia
inflamada, pero no consumida que constituye la morada de los Ángeles,
Serafines, Tronos, Virtudes, potestades, etc.
13—Esa sustancia Cristónica es el Caos de donde brota la vida.
14—Ese es el Cristo en sustancia, el Cristo líquido que reside
dentro de nuestras glándulas sexuales.
15—Las aguas supracelestes están compenetradas con el aire
supraceleste y por el Fuego Divino donde viven los Dioses del inalterable
infinito.
16—Si nosotros derramamos esas aguas durante el trance sexual,
derramamos también el aire supraceleste y el Fuego Divino que vive dentro de
esas aguas.
17—Así es como nos hundimos en nuestros propios infiernos atómicos
y en mundos de tinieblas donde no se oye sino el llanto y el crujir de
dientes.
18—El fuego y el aire son elementos superiores.
19—El fuego en su absoluta simplicidad, es el sumum de todas las
perfecciones.
20—El aire por ser menos puro, no logra penetrarlo a fondo ni
fusionarse con él, sino únicamente cuando ha sido depurado en forma absoluta.
21—El Fuego elemental está concentrado en las lumbreras del cielo.
22—Estas lumbreras son los Astros inefable, los Logos planetarios
que nos envían sus rayo para ayudamos en nuestra evolución cósmica.
23—El Fuego purifica todas las cosas, trasmutándolas en
perfecciones inefables.
24—El Fuego actúa en el centro de cada planeta, y en el corazón de
toda la vida.
25—El Fuego tiene su habitáculo en el agua y si nosotros derramamos
esas aguas, derramamos también el Fuego y quedamos en tinieblas.
26—El movimiento sexual provoca la emoción: la emoción pone en
movimiento la respiración: el aire, y el aire insufla la vida sobre el fuego
cuando los átomos solares y lunares hacen contacto en el Coxis.
27—Así es como despierta el Kundalini, y nos llegamos a la fusión
con el INTIMO.
28—El fuego no puede soportar el agua cruda; sino que tiene que
transmutarla en sutilísimos vapores, mediante el calórico.
29—Cuando esos vapores se transmutan en corrientes Solares y
lunares, entonces el agua ya está lo suficientemente transmutada y purificada
como para fusionarse eternamente con el Fuego del Kundalini.
30—Este trabajo es Alquimia Sexual.
31——Él Fuego purifica él aire, el aire purifica el agua, y el agua
purifica la tierra, con el movimiento continuo del Fuego.
32—Así es como los elementos unos con otros se van purificando.
33—El agua del semen actúa sobre el fuego, recluyéndolo dentro de
nuestros órganos sexuales, para elevarlo luego por nuestra columna espinal.
34—El fuego trabaja sobre nuestros cuatro cuerpos de pecado, para
elevarlos a su propio grado de perfección.
35—Por medio del fuego extraemos de nuestros cuatro cuerpos de
pecado, el aceite puro del espíritu.
36—Este aceite se enciende despojado de sus impurezas, y arde como
llama inefable.
37—Así es como actúa sobre el planeta hombre, quitando la
desigualdad de los elementos y llevándolos todos a la perfección para
convertirlos en fuego vivo.
38—Así es como el fuego purifica a los elementos antes de
asimilárselos en forma total.
39—En la Naturaleza vemos a la Tierra reducirse a agua, el agua
transmutarse en aire, en nubes, y por último en fuego, en truenos, en rayos y
centellas.
40—Ese fuego del cielo provoca lluvias, y la lluvia vivifica las
entrañas de las semillas, para que brote la vida.
41—Esas aspersiones reiteradas trabajan sobre las simientes de la
tierra, donde está encerrado el fuego de la vida pujante y activa.
42—El agua del cielo actuando sobre las semillas para hacer brotar
el fuego de la vida, es pura alquimia sexual.
43—El Fuego del Kundalini actuando sobre nuestras semillas
seminales, hace brotar de la vida interior, un universo atómico interno, lleno
de perfecciones inefables.
44—Así es como el planeta hombre, limpio de sus escorias, se
consubstancializa con el fuego del Espíritu y se convierte en llama eterna.
45—El viejo Fénix en su nido de águila rebelde, se nutre con el
Fuego Sagrado, y sus crías le arrancan los ojos, lo cual produce la blancura
inmaculada del espíritu inefable que resplandece en los rincones del universo.
46—Así es como transmutamos todos nuestros metales en el oro puro
del Espíritu.
47—Este es el GRAN ARCANO.
48—Todos aquellos INICIADOS que antes de mí quisieron divulgar el
Gran Arcano, murieron.
49—En la Edad Media, aquellos Iniciados que intentaban divulgar el
Gran Arcano, eran muertos ya por las camisas de Nesus, ya por los ramilletes
perfumados, ya por el puñal, o por el cadalso.
50-En el viejo Egipto de los Faraones, aquellos que intentaban
divulgar el Gran Arcano eran condenados a muerte.
51—Les cortaban la cabeza, les arrancaban el corazón, y sus cenizas eran arrojadas a los
cuatro vientos.
52—Solo ha habido un hombre en la vida que pudo divulgar el Gran
Arcano y no murió.