CAPITULO IV
EL HORNILLO Y EL RECIPIENTE
1—Aristóteles dice en “Luz de las Luces”, que el Mercurio debe ser
cocido en un triple recipiente de vidrio muy duro”.
2—El recipiente debe ser redondo, con un pequeño cuello.
3—Este recipiente es el miembro viril. Dentro de nuestros órganos
sexuales está el semen, que es la materia prima de la Gran Obra.
4—El recipiente debe cerrarse herméticamente con una tapa, es
decir, hay que tapar bien nuestros órganos sexuales para impedir que la materia
prima de la Gran Obra se derrame.
5—Nuestro vaso debe ser colocado entre otra vasija cerrada tan
herméticamente como la primera, en forma tal, que el calor actúe sobre la
materia prima de la Gran Obra, por arriba, por abajo, y por todos lados.
6—Esta es la fórmula: Introducir el miembro viril en la Vagina
de la mujer, sin eyacular el Semen.
7—Así pues, el Phalo que es el recipiente que contiene la materia
prima de la Gran Obra, queda envuelto por las paredes de la Vagina, y sometido
a un calor igual por todos lados.
8—Ahora comprenderán nuestros discípulos por qué Aristóteles dice
en “Luz de las Luces” que “el Mercurio debe ser cocido, en un triple recipiente
de vidrio muy duro”.
9—La Naturaleza cuece los metales en las minas con la ayuda del
fuego, empero necesita recipientes adecuados a la cocción.
10—En las minas se observa calor siempre constante, las montañas llenas
de minas están totalmente cerradas para que no se escape el calor, porque sin
el fuego no podrían elaborarse los metales de la Tierra.
11—Lo mismo debemos hacer nosotros con el Phalo y con el Útero;
ambos, hombre y mujer, deben retirarse sin eyacular ni una sola gota de Semen.
12—Al principio “que vuestro fuego sea tranquilo y suave,
que se mantenga así todos los días, siempre uniforme, sin debilitarse, sino,
eso causará gran perjuicio”.
13—Sin embargo, poco a poco podéis hermanos, ir intensificando el
fuego.
14—Al principio las prácticas de Magia-Sexual deben ser cortas,
pero más tarde podéis ir alargándolas poco a poco, haciéndolas cada vez más
intensas, para intensificar el fuego.
15—Muele siete veces, hermano mío.
16-Son siete Serpientes que tenéis que levantar sobre la vara,
hasta que aparezca el Rey coronado con la diadema roja.
17—La obra es análoga a la creación del Ser humano, porque “Naturaleza
contiene a Naturaleza, Naturaleza domina a Naturaleza, y se transforma en las
demás Naturalezas”.